Lecciones de un año único: ¿Qué nos deja la pandemia?

Las fiestas de fin de año son un momento ideal para muchos a la hora de hacer balances. Consideradas una especie de pausa final para mirar hacia atrás, estas fechas permiten analizar todo lo ocurrido en el periodo, viendo las cosas positivas y negativas.

De hecho, según María Paz Undurraga, psicóloga colaboradora de Contigo en el Recuerdo, el sentido de este acto es poder hacer “una revisión del año que acaba de pasar y de nosotros mismos. Esto nos permite ver si estamos viviendo la vida que queremos, para así poder realizar cambios y mejorar nuestro bienestar en el año que viene”.

Balance de este año único

Este 2020 claramente fue particular. La pandemia del covid-19 tuvo efectos en todo el planeta, con fallecidos, medidas sanitarias y restricciones que cambiaron nuestra vida para siempre.

Por lo mismo, uno de los primeros aspectos a considerar en este balance es el contexto que estamos viviendo, el cual nos puede afectar de muchas formas. En ese sentido, apunta María Paz, es importante trabajar la autocompasión: “Aceptar que estamos viviendo un momento difícil y que hay muchos factores que no podemos controlar, puede disminuir la angustia y ansiedad”.

Ahora bien, ¿qué lecciones podemos aprender de este año marcado por la pandemia? Como decíamos, este 2020 ha traído consigo varios efectos negativos que ya mencionamos, pero mirándolo desde otra óptica nos ha enseñado cosas buenas. Por ejemplo, el encierro que hemos tenido (y que aún persiste en algunas ciudades)  nos ha obligado a mirarnos a nosotros mismos y poner la vida en perspectiva, generando preguntas sobre lo que quiero en mi vida y los cambios que puedo hacer para mejorar mi bienestar. “Son preguntas que antes pasábamos por alto por estar mirando hacia el exterior: la pandemia nos enseñó la importancia de conocerse, conectar y trabajar en uno mismo”, indica María Paz.

Sin embargo, este encierro también da pie a valorar la conexión con nuestros seres queridos. El confinamiento junto a ellos (sea la pareja, la familia o incluso amigos) permite crear lazos más fuertes, pero también la pandemia ha acercado a personas que se veían alejadas por el contexto físico, gracias a las plataformas digitales.

Otro aspecto, además, tiene que ver con la empatía y la responsabilidad. Sabemos que el autocuidado es primordial, pero también lo es el pensar en los otros y en tener conductas consecuentes para cuidarnos y proteger al resto.

En definitiva, ya sea si queremos hacer un balance propio o apoyar a otros a hacer su propio resumen de año, los consejos son precisos: es importante pensar cómo a uno le gustaría vivir su vida y cómo quería que los demás lo recuerden, y a partir de eso observar si se vive como uno quiere.

“En un año complicado como este, es importante valorar las cosas pequeñas, como por ejemplo los abrazos, comidas compartidas, la naturaleza, una conversación, etc. Centrarse en pequeños elementos que brindan alegría y no dejarse llevar sólo por los malos momentos”, concluye María Paz Undurraga.

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