El rol del padre en el proceso del duelo perinatal

El proceso de duelo que conlleva la pérdida perinatal es uno de los más complejos para las madres y sus familias. En ese momento, una serie de sentimientos rondan la cabeza de las mamás y el apoyo que deben tener ellas es fundamental y clave para que puedan enfrentar este camino de la mejor forma posible.

Sin embargo, en la otra cara de la moneda muchas veces encontramos a los padres, quienes viven su propio proceso debido a que cumplen un rol distinto. En medio del mes que les conmemora, aprovechamos de hacer la pregunta, ¿cuál es su papel en este duelo perinatal?

Apoyar y proteger

Según la psicóloga Olivia Szinetar de Ser Padres, “la forma como cada miembro de la pareja lleve el duelo es subjetiva e individual, dependerá de lo que signifique el bebé para cada uno de ellos”.

En el caso del padre, los expertos señalan que la reacción que tiene es particularmente distinta ya que si bien sufren, en general no lo exteriorizan. “Ellos crecen con el mandato de que llorar no es de hombres, de que es un signo de debilidad. Y sienten que deben sostener a la mujer”, apunta la psicóloga Carolina Mora, del Centro Interdisciplinario de Investigaciones en Psicología Matemática y Experimental del CONICET de Argentina.

En ese sentido, el padre tiende a tener un rol más bien secundario, tratando de apoyar a la madre que ha perdido a un hijo y de protegerla en medio del proceso que está viviendo, sobre todo porque ella ha ido sufriendo cambios emocionales y físicos (producto del embarazo) que la instalan en una mayor situación de vulnerabilidad.

Según los expertos, muchos papás además se sienten un poco ajenos al tema del embarazo, entregando esa función a la mujer ya que ella es la que sintoniza desde lo corporal con el bebé. Sin embargo, eso no es necesariamente así. “Está comprobado que los padres cuando se involucran en los controles prenatales, cuando asisten y ven las ecografías, cuando empiezan a soñar como la madre con todo lo que viene con este futuro hijo sufre exactamente lo mismo que sufre una madre”, dice Magdalena López, psicóloga del programa Contigo en el Recuerdo, en un streaming sobre el tema realizado durante mayo.

Compartir el sufrimiento

Todas -o prácticamente todas- las terapias que involucran a parejas tienen en el diálogo un componente determinante. En el proceso de un duelo perinatal la situación no es distinta, ya que el padre debe tener la disposición no solo de escuchar a la madre, sino también de hablarle a ella de lo que él está sintiendo.

Frases por parte del padre como “también lo esperaba” o “me duele y da pena”, resultan claves para lograr una conexión con la madre y permitir un proceso del duelo sano y llevadero para ambos, pero también para la proyección.

“Muchas veces las mujeres dicen “yo estoy sola”, “a él no le pasó nada” y que es como que no le importara lo que le sucedió. Y cuando uno conversa con los hombres se da cuenta que es justamente lo contrario (y te dicen) “hago como que no me importa para no hacerle más sufrir”, cierra la psicóloga Magdalena López.

En definitiva, si bien el rol de apoyo y protección del padre siempre será clave en el duelo neonatal de la madre y de la pareja, la conversación entre ambos y la exteriorización de sus sentimientos íntimos permitirán que ambos puedan re-conocerse aún más y llevar a cabo su proceso personal de mejor forma.

Comentarios

  1. Me puse a leer el artículo, ya que con mi esposo experimentamos la perdida de nuestro bebe, recuerdo que el día que nos dijeron que su corazoncito no estaba latiendo fue la sensación mas horrible que pudimos experimentar. Al salir del centro médico, nos dirigimos a un parque del frente, nos sentamos y lloramos como niños abrazados, los días que siguieron posteriormente fueron un torbellino de sensaciones y sentimientos, pero algo que nos ha ayudado a sobrellevar todo esto, aun cuando ya han pasado 4 años, es que regimos nuestras vidas a base de los principios bíblicos que nos ayudan a trabajar como equipo, por ejemplo en la biblia en el libro de Eclesiastés capitulo 4 versículos 9 y 10 que dice: “Mejor son dos que uno solo, porque tienen un mayor beneficio por su duro trabajo. Y es que, si uno de ellos cae, el otro puede ayudar a su compañero a levantarse. Pero ¿Qué le pasara al que cae si no hay nadie que lo ayude?”
    Que ciertas las palabras anteriores, ya que los duelos que pueden vivir los padres pueden ser totalmente diferentes y en distintos tiempos, así, nos ocurrió a nosotros, pero tal como describía el texto descrito en el párrafo anterior hemos sido un equipo que cuando uno cae el otro lo sostiene y lo levanta, al final y al cabo de eso se trata el matrimonio y la familia, apoyarnos en los momentos difíciles. Al mismo tiempo en la página web http://www.jw.org encontramos muchas publicaciones practicas sobre como sobrellevar el duelo, como por ejemplo el artículo de la despertad número 3 del 2018 y otros tantos mas, donde les invito a verlos y disfrutar de los prácticos consejos que allí se presentan, los cuales no se tratan de religión, sino de una realidad que todos los seres humanos podemos vivir en algún momento dado de la vida y que Dios en su palabra la biblia nos entrega el consuelo y la ayuda para enfrentarlo.
    Espero que esta experiencia que comente aquí le sea útil a aquellos matrimonios o parejas que estén viviendo el difícil momento de ver morir a un hijo, y sinceramente espero que el consejo que a nosotros nos ha ayudado a trabajar en equipo en este duelo que nunca termina.
    Con mucho cariño para todos los padres que han perdido a su bebito o bebita.

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