El rol de la resiliencia en medio de la pandemia

A lo largo de la historia, el ser humano se ha visto enfrentado a distintas situaciones adversas que ha logrado superar. Sea algo a nivel social o individual, cada persona cuenta con la capacidad de enfrentar estos estados complejos, sacando lo mejor de sí para rehacer la vida bajo las nuevas condiciones imperantes.

Así ha sido también este año, donde la pandemia del covid-19 nos ha mostrado situaciones que veíamos lejanas, pero que hoy se nos hacen presentes y a las cuales nos hemos tenido que adaptar. Ahora bien, ¿cómo somos capaces los seres humanos de lograr esto? Aquí es donde entra a jugar la resiliencia.

¿Qué es la resiliencia?

Según Camila Rojas, psicóloga colaboradora de Contigo en el Recuerdo, la resiliencia puede definirse como “la capacidad que tenemos los humanos para afrontar la adversidad y posteriormente volver a niveles de funcionamiento basales y superar, resignificar y reorganizar la experiencia”. De acuerdo con la profesional, autoras como Suniya Luthar describen este estado como un proceso de adaptación positiva pese a la situación compleja que se vive.

En ese sentido, la resiliencia se asociaría a la percepción positiva de uno mismo y a otras emociones como la proactividad, la gratitud y la compasión. Ahora bien, ¿existen herramientas para cultivarla? Para Camila Rojas sí y, en base a la Asociación Americana de Psicología, propone algunas como la generación de relaciones sanas, la visualización del cambio como algo propio de la vida y los obstáculos como chances de aprendizaje, la creación de pequeñas metas realizables y la conexión con la espiritualidad, con las emociones y los sentimientos.

Resiliencia y pandemia

El rol que ha tenido la resiliencia durante la pandemia es claro, ya que ha permitido adaptarnos a las nuevas formas de vida que ha traído consigo la contingencia sanitaria: distanciamiento social, uso de mascarillas y el lavado de manos se han hecho presentes en esta nueva vida, a lo que se le suma una mayor restricción de movimiento fuera de nuestros hogares.

Lo anterior eso sí ha ido dando paso a un desconfinamiento paulatino de algunas zonas, un nuevo cambio que, de acuerdo a Camila Rojas, será acompañado por esta habilidad propia del ser humano, lo que permitirá readaptar o incluso cambiar conductas.

“Con el paso del tiempo y con la resiliencia podremos ir reaprendiendo conductas pasadas y generando alternativas a estas formas de actuar que ya no nos hacen sentido, como saludar de beso a gente desconocida”, comenta la psicóloga, estudiante del magister en Psicología Clínica de la Universidad Adolfo Ibáñez, agregando que “como en cualquier cambio podremos ver que existen pérdidas asociadas, pero también hay aspectos positivos”.

¿Y el eventual rebrote? En Europa se ha estado dando un nuevo ciclo de contagio que nos invita a estar alertas, a cuidarnos desde el punto de vista sanitario y también a estar preparados para este otro cambio.

En ese sentido, la resiliencia nos permitirá reforzar las medidas de seguridad, resistir el vernos menos y resignificar el peso de lo que implica la pandemia, especialmente en medio de tantos cambios seguidos y masivos.

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