Cómo enfrentar las fiestas de fin de año habiendo vivido un duelo en confinamiento

Si bien cada persona es un ser único que experimenta el duelo a su manera, las fiestas de fin de año son momentos especiales en donde las familias se reúnen y comparten, por lo que se debe estar atento a las distintas emociones que pueden ir apareciendo.

Según comenta Ignacia González, psicóloga y colaboradora de Contigo en el Recuerdo, «la Navidad y el Año Nuevo son fiestas que en nuestra sociedad hemos acostumbrado a experimentar en familia y/o junto a las personas más cercanas. Por ende, vivirlas luego de un fallecimiento significativo ponen en evidencia la ausencia de aquel ser querido y aumentan la sensación de pérdida».

De hecho, a medida que se acercan las fechas, la tristeza, la angustia, la soledad e incluso la impotencia por no poder compartir con ese ser querido que se ha perdido, pueden estar más presentes que nunca.

Para poder enfrentar las celebraciones de fin de año de una mejor manera, María Paz Undurraga, psicóloga y colaboradora del programa Contigo en el Recuerdo, entrega cinco recomendaciones:

1. Haz aquello que te hace sentir bien: no es necesario esforzarse para realizar actividades que no consideras posible llevar a cabo. Puede ser difícil compartir luego de pasar varios meses encerrado y viviendo un duelo, por lo que no es necesario asistir a todas las reuniones. Es un proceso que lleva tiempo y es importante respetarlo.

2. Reconoce y valida tus sentimientos: identifica y asume emociones como la tristeza y la rabia, y no te tengas culpa si sientes alegría en determinados momentos. Es importante no negar ni evitar estos sentimientos.

3. Recurre a tus familiares y amigos: habla con tus seres queridos acerca de lo que sientes, sé sincero con respecto a cómo quieres vivir las fiestas de fin de año.

4. Reconoce a quienes han fallecido: las fiestas de fin de año pueden ser un buen momento para recordar con tus seres queridos a quienes ya no están. Se puede prender una vela en honor al fallecido y rememorar los buenos momentos vividos en celebraciones pasadas con esa persona que partió.

5. Crea nuevos rituales: con la ausencia de un ser querido, estas fiestas pueden ser distintas a años anteriores y es importante aceptar que no volverán a ser como antes, por lo que es una buena oportunidad para crear nuevas tradiciones y recuerdos.

Honestidad con los más pequeños

En estas fiestas, así como en los procesos de duelo en general, muchas veces las personas pueden caer en el error de no hablar del tema con los niños. María Paz Undurraga es clara al señalar que hay que integrar a los más pequeños en estas conversaciones, pero además es “importante ser completamente honestos y evitar darles explicaciones confusas.  Se les puede decir que el ser querido no los va a acompañar en estas fiestas debido a su fallecimiento, pero que de todas formas lo van a recordar”.

En ese sentido, ambas profesionales entregan una serie de recomendaciones para conversar con los niños y niñas sobre el tema:

– Se les puede preguntar qué les gustaría hacer estas fiestas, si es que desearían comenzar un nuevo ritual.

– Es importante ser pacientes y explicarles todas las veces que sea necesario lo que significa que esa persona ya no esté presente.

– En estas fechas es posible que se muestren más irritables y sensibles, por lo que es necesario validar sus sentimientos y no censurar sus expresiones emocionales, aclararles que si lo ven llorar no es algo malo.

– Poner una foto de aquel familiar que falleció, junto con la decoración.

– Hacer una donación o regalo a alguna causa o fundación que a esa persona le hubiese gustado apoyar.

– Generar un momento especial dentro de la celebración, para que los miembros de la familia que quieran, puedan decir algunas palabras en su memoria.

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