El duelo y las emociones

Tras la pérdida de un ser querido pueden surgir diversas emociones, que en cada persona podrían ser diferentes debido a que este proceso es único y va a ir armándose en el camino, pero hay algunas generalidades y ciertos sentimientos que pueden aparecer de manera transversal frente a la muerte.

En un primer momento, puedes sentir algo de aturdimiento, sensación de que lo que ha sucedido no es real o que estás en un sueño, a lo cual podemos denominar estado de “shock”. Esta reacción, que a veces puede causar algo de culpa, es normal y se debe a que la mente está intentando entender qué ha sucedido.

Poco a poco puede ir apareciendo la conciencia de que lo que pasó es real y aquí puedes notar sentimientos como la rabia, el resentimiento y la ira, y quizás te preguntes por qué esto te ha pasado a ti. Este momento es complejo ya que puedes notar que este enojo no cesa o que es fuerte, no propio de ti, pero ten presente que es normal también, es una estrategia de nuestra mente para protegerte del dolor y del miedo que te puede producir el futuro sin esa persona. Habrá algunas preguntas que no tendrán respuesta y esto también te puede frustrar.

Otras emociones que pueden surgir en este momento son la culpa o la tristeza por no haber dicho las cosas que hubieras deseado, o también podrás sentir que no hiciste lo suficiente, quizá esto puede ir acompañado de desinterés por hacer algunas cosas, desesperanza y llanto.

Una buena forma de lidiar con la angustia de la pérdida es hacer cosas que disfrutas: leer un buen libro, ver una serie que te guste, escuchar tu música favorita, escribir en un diario o lo que se te ocurra. La conexión con las cosas que te causan placer puede ayudarte a sobrellevar mejor este momento. También puedes hacer ejercicio y concentrarte en las sensaciones de tu cuerpo, más allá del dolor.

Siempre es importante que pidas ayuda si la necesitas, que busques apoyo en tus seres queridos y que te permitas disfrutar también. El duelo tiene una mezcla de sentimientos únicos para cada persona, lo importante es comunicar cómo estás, expresar tus emociones y permitirte sentir, cuidarte a ti mismo y reconocer que el sufrimiento es parte del proceso. Siempre puedes seguir recordando a tu ser querido, hacer algún ritual para conmemorarlo o simplemente hablar de él o ella, esto puede ayudarte a recobrar fuerzas para retomar tu vida.

Por Camila Rojas, psicóloga.

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